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La amenaza actual
Las actividades humanas son directamente responsables de la creación de agrosistemas y de paisajes culturales en detrimento de las comunidades naturales, provocando un empobrecimiento de las especies y la reducción de los servicios que brinda un ecosistema.
Desde 1600, se ha registrado la extinción de 484 animales y 654 especies de plantas, aunque más que seguro es una estimación menor a la pérdida real. Asumiendo que las especies animales y de plantas poseen en promedio, un tiempo de vida de entre 5 y 10 millones de años, se cree que la tasa de extinción actual es entre 50 y 100 veces más rápida que la tasa natural de desaparición de las especies.
Causas subyacentes
Las principales causas para la pérdida de diversidad biológica incluyen: (i) aumento de la demanda de recursos biológicos dado en aumento de la población y el desarrollo económico, (ii) uso inapropiado de la tecnología, (iii) fracaso del mercado en cuanto al verdadero valor de la biodiversidad, (iv) fracaso institucional para regular el uso de recursos biológicos, (v) la migración humana, los viajes y el comercio internacional, y por último (vi) la no consideración por parte de las personas de los efectos que tienen sus acciones en el largo plazo.
Las causas subyacentes mencionadas anteriormente se manifiestan a través de la pérdida, fragmentación y conversión de los hábitat naturales y de la sobreexplotación de los recursos salvajes, como así también por medio de la introducción de especies exóticas, la polución del aire y del agua, y más recientemente, el cambio climático a largo plazo.
Impacto proyectado de las actividades humanas sobre la biodiversidad
Para algunos grupos de vertebrados y de plantas, se calcula que entre un 5 y un 20 por ciento de las especies identificadas están en la lista de especies amenazadas con posibilidades de extinguirse totalmente en un futuro cercano.
Asumiendo que la tasa de pérdida de bosuqe tropical se mantenga como hasta ahora, por los próximos treinta años, el número de especies se reduciría entre un 5 y un 10 por ciento. Esto significaría que las especies desaparecerían entre 1000 y 10000 veces más rápido que la tasa natural de extinción.
Y aunque las especies no se extingan, la pérdida y fragmentación de sus hábitats las pondrán en peligro y posiblemente pierdan la diversidad genética que las mantiene sanas.
Consecuencias económicas y sociales de los cambios proyectados
La pérdida de biodiversidad, interfiere directamente con las funciones ecológicas esenciales como ser: la regulación del ciclo del agua, el control de la erosión de los suelos, la asimilación de residuos y la purificación del agua, y el ciclo del carbono.
En consecuencia, afecta la producción de alimentos, la provisión de madera, la medicina, la energía, la recreación y el turismo.
La pérdida de diversidad genética, reducirá la habilidad de las comunidades ecológicas para resistir y recuperarse de los cambios medioambientales, incluyendo el cambio climático en el largo plazo.
Tecnologías, políticas y medidas para reducir la pérdida de diversidad biológica
La conservación y el uso sustentable de la biodiversidad debe convertirse en un componente integral del desarrollo económico sectorial (por ejemplo: agricultura, bosques, gerenciamiento de las zonas costeras, etc.). Para lograrlo habrá que corregir políticas fallidas.
Una gran variedad de técnicas in situ (por ejemplo: protección legal de especies en peligro y el establecimiento de areas protegidas) y ex situ (por ejemplo: acuarios, jardines botánicos, bancos de semillas, bancos genéticos, jardines zoológicos, etc.) pueden ser utilizadas para conservar la biodiversidad.
Fuente: UNEP -United Nations Environment Programme
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